miércoles, 2 de junio de 2021

ESQUÍ DE MONTAÑA: VUELTA A LAS MALADETAS.

 ESQUÍ DE MONTAÑA: 

VUELTA  A LAS MALADETAS.

23 DE MAYO DE 2021.




Hoy ha sido nuestro segundo día en Pirineos, después de que ayer ascendiéramos LA MALADETA. Hoy nos toca la jornada más larga y bonita de las tres. La afrontamos con la incertidumbre de la meteo que pronosticaba nubes a partir de mediodía.
Hemos salido del refugio a las siete de la mañana por el mismo camino del día anterior hasta que a 2800m hemos empezado a derivar hacia nuestra derecha en dirección a la aparentemente inexpugnable muralla que defiende la cima del Pico Cordier (3266m). Para suerte de los esquiadores de montaña esta muralla tiene un punto débil en forma de corredor que se aprecia solo cuando ya estás encima. Subimos por él para llegar a un liviano plateau que precede la última y empinada rampa antes de la cumbre del Cordier, que vuelve ser estética, estrecha y volada como la de La Maladeta.
Decir también que el corredor se sube sin problemas con un piolet.
En esta primera parte hemos superado 1200 m de desnivel positivo.

Pico Cordier, defendido por su muralla.
Últimas zetas antes de hacer el primero de infinitos cambios.


Buscando la entrada del corredor.
Una vez dentro la pendiente se agudiza.

Pico Cordier.

En la segunda parte de la travesía descendemos hacia el oeste al collado que separa el Cordier del Sayó.  Decidimos descender con esquís a pesar de que parecía que la nieve iba a estar como el mármol. Después del primer giro corroboramos nuestra impresión inicial, pero ya poca solución había, así que tiramos para abajo con cuidadín con la convicción de que nada iba a fallar (por la cuenta que nos traía...), ya que en este tipo de nieve el giro es sencillo y es difícil engancharse, pero, eso sí, como te la pegues acabas en Benasque. Al llegar al collado giramos al sur para al poco (3100m) girar al este y enfilar los esquís por una faja que se abre paso entre los tajos. En esta zona la nieve sigue como una piedra, pero al menos la pendiente es menos acentuada. El caso es que hemos lidiado esta parte con una "faena de aliño" y a 2750m, sobre la vertical del ibón de Cregüena, hemos terminado el descenso.
Viendo como estaba la nieve y lo pina que parecía la travesía ascendente hacia el collado de Cregüeña hemos decidido subir con crampones. 
Esta parte ha supuesto un descenso de 550 m y un ascenso de 150 m, que nos ha llevado una hora.

Sígueme, qué está primavera!!!!jejejeje.

En rojo se ve parte del descenso.



La subida al collado

Cerca del collado de Cregüeña las nubes empiezan a ganar terreno en el cielo.

Vamos por la tercera parte de la travesía: desde el collado de Cregüeña vemos como el Aneto está ya cubierto por las nubes, lo cual nos hace presagiar que nuestra idea de subir por el Estasen se iba a ir al traste. El caso es que bajamos hasta el ibón de Coronas a través de una nieve, ahora sí, deliciosa, primaveraca de la güena, jejeje. Desde el ibón comenzamos a subir por la vertiente derecha del valle ya que la izquierda estaba cortada por una rimaya. A medida que ascendemos las nubes van bajando y cuando estamos a la altura del Estasen ya ni se ve, así que decidimos que en esas condiciones no merece la pena subir, con lo que nos ponemos a navegar hacia el collado de Coronas. Cuando la pendiente aprieta y dado que la nieve vuelve a estar muy dura echamos los esquís a la mochila y nos ponemos de nuevo los crampones. La salida al collado ha estado entretenida, pues la hemos encontrado en mixto y con toda la roca cubierta de verglás, es decir condiciones más propias de invierno que de primavera.
Aquí hemos tenido un descenso de 180 m y un ascenso de 500m.

Descenso desde el collado de Cregüeña al ibón de Coronas.

Foqueando por la orilla del ibón de Coronas.

Collado de Coronas.
Brecha superior de Llosas. Por ahí bajamos la última vez que estuvimos por aquí.
Al final la niebla nos engulló.

Salida al collado de Coronas


La penúltima parte: al cambiar de vertiente no se veía a tres montados en un burro. Hemos seguido la huella que se dirige hacia al portillón Superior hasta que a 3100m se ha abierto el cielo y hemos salido como poseídos en dirección a Aiguallut. La nieve en esta parte era primavera y así se ha ha mantenido hasta que a 2700m ha empezado a estropearse y ha acabado transformándose en una nieve podrida supercastigosa de esquiar. La parte más interesante de la bajada ha sido la cabecera de un barranco que hemos cogido a 2800m, lástima que luego se estropease la nieve, porque pienso que esa parte con buena nieve debe ser espectacular.
El caso es que al final hemos aprovechado esquiando hasta lo inaprovechable y nos hemos quitado los esquís a 2300m.
Ha sido un buen descenso con 900m de desnivel.

Vista del barranco
Fin de la nieve.


La última parte: el superalpargatazo final con las botas de esquí. Hemos bajado a Aiguallut entre canchales hasta dar con la vereda prácticamente al final. Después hemos subido al collado de La Renclusa y después hemos bajado al refugio. En total 400m de bajada y 250 m de subida que nos han llevado dos horas.  


¡Qué difícil es hacerle una foto a Manolete por delante!jejejeje

Aiguallut.


Collado de La Renclusa.
La recompensa...


Datos prácticos:
Distancia: 18 km (desde La Besurta volviendo a La Renclusa)
Desnivel: 2000 m
Horario: 10 horas y media (Cordier 3h y 30 minutos, collado de Cregüeña 1h, collado de Coronas 2h, fin de la nieve a 2300m 1h)
TRACKS

  
Espero que os haya gustado.
Saludos.













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